El Espíritu de Aloha

El “Espíritu de Aloha” es una forma de vida, una herramienta práctica y un enfoque espiritual central dentro del chamanismo hawaiano.
Este concepto es en sí mismo es un puente, que conecta a las personas con su entorno y con las energías sagradas del Universo. Nos ayuda a comprender cómo el retorno a la naturaleza y al amor son fundamentales para vivir en armonía con uno mismo y con el cosmos.
El Origen Espiritual de Aloha
En las islas del Pacífico Sur, rodeadas de océanos, arena y volcanes, existe un legado cultural y espiritual profundamente arraigado. Es un sendero vital práctico, fundamentado en conocimientos ancestrales que han perdurado a lo largo de las generaciones, que nos ofrece herramientas espirituales aplicables hoy en día en nuestra vida cotidiana.
El pueblo polinesio y en especial el pueblo Hawaiano nos regala el “Espíritu de Aloha” que se manifiesta como un principio vital que fomenta la conexión con el mundo espiritual, permitiendo a los individuos acceder a la sabiduría ancestral y a la energía vital que fluye a través de todos los seres.
El chamanismo hawaiano: Huna y su vínculo con Aloha

Aloha es uno de los siete principios fundamentales del chamanismo Huna.
Huna, significa “oculto” o “secreto”. Esta tradición enseña que el amor y la compasión son energías poderosas que pueden transformar la realidad. Aloha, en este sentido, es una práctica que permite a las personas conectar con su verdadero ser y reconocer la divinidad en sí mismas y en los demás.
Los kahuna, o chamanes hawaianos, enseñan que vivir el Espíritu de Aloha implica dar y recibir energía positiva, promoviendo el equilibrio y la armonía.
Esta energía se manifiesta a través de pensamientos y sentimientos positivos, que no solo benefician a quien los emite, sino que también nutren a la comunidad y al entorno. Al practicar Aloha, se abre un canal para la sanación espiritual y física, creando una vibración amorosa que resuena en todas las relaciones.
Niveles de Significado de Aloha
El término Aloha es mucho más que un simple saludo. Aunque comúnmente se traduce como “hola” o “adiós”, Aloha encierra en su interior un mensaje mucho más profundo.
Etimológicamente, “Aloha” se compone de dos elementos: “Alo”, que significa “presencia” o “frente”, y “Ha”, que significa “respiración” o “aliento de vida”. Por lo tanto, Aloha se traduce como “la presencia del aliento”, simbolizando una conexión profunda y vital entre los seres humanos y el entorno.
La interpretación de Aloha se despliega en múltiples capas, que van ahondando cada vez en significados más profundos, de los que se van desplegando un abanico de matices.
Un ejemplo, es la definición de Aloha dada por Philahi Paki, una anciana Kahuna, a través de atributos que guían el comportamiento humano:
- Akahai: Bondad expresada con ternura.
- Lokahi: Unidad expresada con armonía.
- Oluolu: Deleite expresado con amabilidad.
- Haahaa: Humildad expresada con modestia.
- Ahonui: Paciencia expresada con perseverancia.

Cada uno de estos principios representa un valor esencial que guía a las personas hacia la verdad, la honestidad, la integridad y la ética en la vida diaria.
Constituyen el código de Aloha, que sirve como guía espiritual para las relaciones y el respeto mutuo, y refleja cómo podemos vivir en coherencia con nuestra verdadera esencia.
Aloha y la Naturaleza: Una Conexión Sagrada

La naturaleza es la personificación del significado de Aloha, y viceversa. El retorno a la naturaleza se presenta como una vía para recuperar el equilibrio y la paz interior.
En Hawaii, no existe una palabra que traduzca “naturaleza” en el sentido de algo externo o separado. La palabra “honua”, que significa “mundo” o “Tierra”, se utiliza para expresar el ambiente o la base de toda existencia. Los antiguos hawaianos no veían la naturaleza como algo aparte de ellos mismos; la consideraban una extensión de su propia realidad y de su propio ser.
En un mundo que a menudo parece desconectado de sus raíces, regresar a la naturaleza es regresar al amor.
Como dice el proverbio hawaiano: “O ke aloha no ke ola” “El amor es la vida”, recordándonos que el amor es la esencia que sostiene nuestra existencia y nos conecta con el cosmos.
La práctica de Aloha se manifiesta al interactuar con el entorno de manera consciente, reconociendo que todo está interconectado. Este enfoque invita a la reflexión sobre cómo nuestras acciones impactan el tejido de la vida.
El Espíritu de Aloha nos anima a aprender de la sabiduría contenida en cada elemento natural. Si mantenemos Aloha en nuestro corazón, podemos recibir las enseñanzas del viento, del agua, de la tierra y de los árboles. Estos elementos nos ofrecen lecciones que van más allá de lo que se podría expresar en palabras; son revelaciones que nos conectan con verdades universales y nos invitan a reflexionar sobre la vida desde una perspectiva más amplia.
Estas prácticas incluyen rituales de sanación, meditaciones y ofrendas a los elementos de la naturaleza, donde se busca no solo el bienestar individual, sino también la sanación de la comunidad y la Tierra.
Aloha se convierte en un hilo conductor que une a las personas con el todo.
Aloha y el Espíritu del agua
Los hawaianos ven el agua como un símbolo esencial del Espíritu de Aloha, como una maestra dadora de vida, como la esencia primordial de la que todo nace.
En uno de sus proverbios más conocidos, “Hu’ea pau ‘ia e ka wai”, que se traduce como “Todos rodeados por el agua que corre con fuerza”, se expresa la importancia de la transparencia y la verdad.
Para los hawaianos, el agua revela todo; no guarda secretos. Este proverbio nos invita a vivir con una apertura total, mostrando nuestras emociones y pensamientos de manera auténtica, sin reservas, tal como el agua muestra todo en su reflejo.
Recordar Nuestro Pasado: Sabiduría Ancestral para el Futuro

Recordar nuestro pasado es esencial para vivir en un mundo más lleno de amor. Cada cultura, incluida la hawaiana, posee un legado de sabiduría que puede guiar nuestras acciones actuales. Al mirar hacia atrás, encontramos lecciones sobre amor, compasión y respeto que nos ayudan a construir un futuro más armonioso.
El proverbio hawaiano “I ka wā ma mua, i ka wā ma hope” “En el tiempo del pasado, en el tiempo del futuro” nos invita a reflexionar sobre cómo nuestras experiencias pasadas pueden iluminarnos en nuestro camino hacia adelante.
Al honrar a nuestros antepasados y sus enseñanzas, creamos una base sólida para el amor y la unidad en nuestras comunidades. Este proceso de memoria colectiva fomenta una cultura de gratitud y respeto, fundamental para la sanación, el crecimiento personal y comunitario.
Vivir el Espíritu de Aloha es una práctica de amor incondicional, sin expectativas ni condiciones, que se extiende hacia toda forma de vida, incluyendo la comunidad, la naturaleza y el universo. Este amor se expresa en acciones desinteresadas, guiadas por la energía positiva que cada uno de nosotros puede compartir con el mundo.
Con Aloha en el corazón, podemos aprender a vivir con compasión y amabilidad, construyendo un mundo donde reine el respeto mutuo y la armonía.
Aloha es una invitación a ser felices juntos, a compartir el aliento de vida y a honrar la esencia de toda existencia.
Fuente: Eva Molares – Instituto de Estudios Chamánicos
Referencias:
Bray, David. (1959). La religión Kahuna de Hawaii.
Pukui, Mary Kawena. (1983). Olelo No’eau: Hawaiian Proverbs and Poetical Sayings.
Kahili, Serge. (1992). Energías terrestres: una búsqueda del poder oculto del planeta.
Kahili, Serge. (1994). La sabiduría de los Kahunas: el camino de la espiritualidad hawaiana.